jueves, 28 de junio de 2012

Del tiempo y la historia universal..


Yo suelo regresar eternamente al Eterno Retorno.
Dijo un astrólogo hace muchos años: si los períodos planetarios son cíclicos, también la historia universal lo será; al cabo de cada año platónico renacerán los mismos individuos y cumplirán el mismo destino.
En 1616 Lucilio Vanini dijo: De nuevo Aquiles irá a Troya; renacerán las ceremonias y religiones; la historia humana se repite; nada hay ahora que no fue; lo que ha sido, será; pero todo ello en general, no en particular.
David Hume dijo en 1779: No imaginemos la materia infinita, como lo hizo Epicuro; imaginémosla finita. Un número finito de partículas no es susceptible de infinitas transposiciones, en una duración eterna, todos los órdenes y colocaciones posibles ocurrirán un número infinito de veces. Este mundo, con todos sus detalles,  hasta los más minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será elaborado y aniquilado, infinitamente.
Muchos escritores dicen que la historia es cíclica, que el presente estado del mundo, con sus pormenores más ínfimos, tarde o temprano volverá.
Fedor Dostoievski dijo: La tierra se ha reproducido probablemente un millón de veces; fue otra vez un cometa, después un sol de donde surgió el globo. Este ciclo se repite posiblemente una infinidad de veces, bajo la misma forma, hasta el menor detalle.
Marco Aurelio dijo: Aunque los años de tu vida fuesen tres mil o diez veces tres mil, recuerda que ninguno pierde otra vida que la que vive ahora ni vive otra que la que pierde. El término más largo, y el más breve son, pues, iguales. El presente es de todos; morir es perder el presente, que es un lapso brevísimo. Nadie pierde ni el pasado, ni el porvenir, pues a nadie pueden quitarle lo que no tiene. Recuerda que todas las cosas giran y vuelven a girar por la mismas órbitas y que para el espectador es igual verlas un siglo, o dos, o infinitamente.
Borges dijo: Si los destinos de Edgar Allan Poe, de los Vikingos, de Judas Iscariote y de mi lector secretamente son el mismo destino - el único destino posible -, la historia universal es la de un solo hombre.
En tiempos de auge la conjetura de que la existencia del hombre es una cantidad constante, invariable, puede entristecer o irritar; en tiempos que declinan (cómo estos), es la promesa de que ningún oprobio, ninguna calamidad, ningún dictador podrá empobrecernos.
Nietzsche planteó que no sólo son los acontecimientos los que se repiten, sino también los pensamientos, sentimientos e ideas, vez tras vez, en una repetición infinita e incansable, el Eterno Retorno.

sábado, 16 de junio de 2012

miércoles, 13 de junio de 2012

Como fotos de Tokio..

Mirá como hablo cuando yo quiero hablarte
mirá como bailo cuando quiero bailarte
mirá como río cuando quiero reírme
mirá cómo es, mirá cómo es 
mirá que bonito que ya paso de todo
mirá que placer es sentirse de este modo



Si olvide mi sonrisa en un lugar 
que no has de hallar..

martes, 12 de junio de 2012

Magia veneno..




Destapar el mezcal
Bebernos de a tragos el mundo
Te encuentro, te pierdo y te busco

Ser un péndulo oscilante
En prohibido entrar sin pedir
Seguirte aunque corras fuerte
Alcanzarte y decirte que si

Las pericias que debemos pasar
Para llegar a las aguas nuevamente
Las pulidas dunas del mar
Caminarlas cueste lo que cueste

domingo, 3 de junio de 2012

Y que sea, lo que sea..

Hoy es un día para ordenar el espíritu, decirle adiós a todo aquello que nos contamina y comprometernos con los objetivos que consideremos potenciales para nuestro camino.

Desatá el nudo del conflicto.

miércoles, 23 de mayo de 2012

cambiando lo amargo por miel
y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querer
y más..

martes, 22 de mayo de 2012

Era..

Erase una noche común,
era en una mesa de bar,
era enero en aquel lugar,
y ella me miró de una manera:
agua de mar.
Era de fumar y reír,
era de no saber esperar,
era de salir a buscar,
no era una mirada cualquiera:
era de amar.
Voy caminando por el fondo del mar,
voy caminando por el fondo del mar.
Una gota puede tener
todos los secretos del mar,
todo lo que pueda contar,
todo lo que vino después,
era de imaginar..

domingo, 20 de mayo de 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

Para qué queres nadar?..

- Entendido. - Me dijo. Todo resulta más fácil si tenemos bien claro cual es el objetivo que buscamos.

domingo, 13 de mayo de 2012

Ultramaratón..

Llevaba corriendo muchísimo tiempo, así que  era imposible no sufrir físicamente. Pero, en esos momentos, el cansancio había dejado de ser un problema grave. Tal vez, en mi interior, la extenuación ya se había integrado en la -por llamarla de algún  modo- "normalidad". Por su parte, esa asamblea revolucionaria de los músculos, que antes hervía, también parecía haberse resignado a la situación. Ya nadie golpeaba las mesas, nadie lanzaba los vaso. Sencillamente, había aceptado en silencio la extenuación cono una fatalidad, como un inevitable efecto de la revolución. Y yo me había transformado en una especia de autómata que no hacia mas que mover regularmente los brazos adelante y atrás e impulsar las piernas para avanzar paso a paso. Sin pensar nada. Sin creer nada. Sin apenas darme cuenta, incluso la sombra del sufrimiento físico se había desvanecido por completo. O bien, como ocurre con ese mueble horrible que, por alguna razón que sea, no podemos tirar, lo había arrinconado para situarlo fuera de mi vista.
Después de sumirme en una profunda extenuación, y después de aceptarla, parecía que hubiera puesto el piloto automático.
Lo encontraran extraño, pero, al final, prácticamente se había borrado de mi mente no solo el sufrimiento físico, sino incluso cosas como quién era yo o qué hacía en esos instantes. Sin duda era una sensación muy extraña, pero en esos momentos yo ya no era capaz siquiera de percibir hasta qué punto era extraña. El acto de correr se hallaba ya en un ámbito que rozaba casi lo metafísico. Primero estaba el acto de correr y luego, como algo inherente a el, mi existencia. Corro, luego existo. 
Y, en medio de todo aquello, experimente una sensación de serena e inmensa felicidad. Inspiraba y espiraba. No percibía alteración alguna en el sonido de mi respiración. El aire entraba serenamente en mi interior y volvía a salir. Mi silencioso corazón se contraía y se dilataba a un ritmo constante. Mis pulmones iban suministrando oxigeno nuevo a mi cuerpo con diligencia, como dos laboriosos fuelles. Todo funcionaba sin problemas. La gente apostada al borde del camino nos alentaba a grandes voces "Animo que ya falta poco". Esas voces pasaban a través de mi cuerpo como transparente viento. Y yo podía sentir como llegaban hasta el otro lado.
Yo era yo y no lo era. Esa era mi impresión. Una sensación muy apacible y silenciosa.

De qué  hablo cuando hablo de correr. Haruki Murakami.